En enero de 1884 el Rey Alfonso XII manifestó su deseo de hacerse socio del Ateneo de Madrid, con motivo de la inauguración del edificio nuevo del Ateneo que tuvo lugar el 31 de enero de 1884, lo que causó una polémica entre los socios que se vio reflejada en la prensa de esos días (véase La Ilustración Española y Americana 30-01-1884 pág. 2, y otros periódicos de la época). Se le hizo socio de número y pagaba su cuota correspondiente todos los meses (ver referencia en Heraldo de Madrid, 1-06-1899 pág. 3).